martes, 24 de marzo de 2015

"Si soy una opción, a mi no me elijas"

Cómo ha cambiado todo.
Cómo hemos cambiado.

Qué miedo tengo al futuro, a lo que está por llegar.
¡Con lo que me gustaba antes lo que se me venía encima! Literalmente.

Ya nunca hay llamadas, ya nunca hay visitas inesperadas, ya nunca túnel del amor, ni besos en los portales, ni indecencia en los portales, ya nunca en los portales.
Ya nunca hay cervezas, ni Cola-caos, ni naranjas.
Ya nunca hay, donde antes hubo.
Unos tan ya nunca y otros tan ya siempre.
Todo sigue como siempre.

Hace un año era tan "No queremos ser como los demás".
Hace dos era tan "Todo", tan "Madrid", tan "Backstage", tan... "Si quieres bailamos".

Y joder, vaya que si bailamos. No parábamos de bailar.
Nos daba igual que no sonase música,
no hacía falta ni cogernos las manos (porque ya nos las teníamos),
no hacía falta ni acercarnos (porque siempre estábamos cerca),
 no hacía falta,
 no nos hacía falta nada porque lo teníamos todo.
Y ese no necesitar nada, pero quererlo todo hacía que siempre estuviésemos bailando, tarareando una canción que no dejaba de sonar y que ninguno de los dos sabíamos la letra pero decías "mandarina" y yo decía "mariposa" todo el rato y éramos unos grupies.
Pero yo que sé, ojalá no hubiésemos tenido agujetas de bailar, ojalá hubiésemos saltado menos, ojalá nos hubiésemos acercado más en las partes lentas de la canción, ojalá hubiésemos escogido un puto disco que no acabase nunca.
Y yo, que siempre he sido muy de recitarte cosas de Bécquer, de ponerme blanda después de un revolcón pues no sé qué hacer contigo.

Pero bueno, que eso, que todo va bien, todo va de putísima madre.
Ahora aparento ser mucho más "Niña de papá" aunque lleve a fuego lo de ser "La chica del Tirso".
Y bien, fuera "Está lloviendo" y yo me conformo con no unirme a su causa.
 Que el amor siempre gana, y ya es hora de que lo haga el propio.
(Te juro que lo que siempre te intento decir es "Paz", aunque a veces salga "Guerra")


Mira, que ya llovió desde entonces, que ya me he olvidado de ti. 
Sólo que aún se me sigue colando tu nombre, cuando el cielo está gris.

(A lo mejor no te he olvidado tanto.)