viernes, 19 de abril de 2013

Suspirando que es gerundio

-Doctor, es el tercer suspiro. ¿Debería preocuparme?
+ A ver, siéntese ahí. Respire hondo, aproveche ese vacío que siente en su interior y llénelo de aire

Me siento en la camilla y lo intento, inspiro fuerte y pruebo a llenar mis vacíos de aire...pero nada, no dejan de escaparse suspiros en filas ordenadas.

+ Me temo que es grave, no solo tiene ese vacío en su interior ( ¡Si es que se ve a 100 metros reflejado en sus ojos! ) sino que la ha atrapado, esos pequeños suspiros son deseos ,o mejor dicho, eran , eran deseos y ahora son sueños frustrados que decides abandonar , que salgan y que se esfumen.
No vuelva a suspirar, nunca.
No vuelva a suspirar ,al menos, hasta que esté segura de que luego, todo el aire que pierda , se lo va a recoger y devolver de boca-a-boca (salvando vidas, ¡Cómo no! ). Que va a recoger cada pequeña porción de sueño, ahora frustrado y lo guardará en su interior para ti, esperando ser cumplido, y él le hará la fotosíntesis por ti, le convertirá lo malo en bueno, lo muerto en sol y te lo dará.

Yo, sentada en la camilla.
Preguntándome cuántos deseos había dejado escapar desde que se fue, cuántos suspiros se habían ido para no volver.
Menos mal que había ido...Un solo suspiro más y me volvería loca.

+La veo preocupada, lo entiendo.Debe tener en cuenta que cada suspiro también puede ser un auto-obstáculo que consigue saltar, ¿Comprende?
-No, la verdad es que no. ¿Qué es un auto-obstáculo?¿Qué me recomienda doctor?
+Un auto-obstáculo es el término médico de sus 'monstruos', esos temores, ese miedo al fracaso, a la aceptación...Los clásicos monstruos que empujan a los sueños por la borda.
Asi que, si es necesario, suspire.

Suspire todo lo necesario , y más.
Noto que hay alguien que empieza a recogerlos, hay alguien que colecciona sus suspiros.
Pero recuerde, uno más y se volverá loca.(De quererle suspirar al oído)




domingo, 7 de abril de 2013

(Me) Río por no llorar

Allí estaba ella sola, en uno de los embarcaderos a los que nunca llegan barcas.
El río empezaba a escalar por sus riveras y las señales de "prohibido el paso" inundaban el camino.

La gente, pese al miedo , se acercaba temerosa a las orillas del río y a los puentes que le cruzaban para contemplar lo que se les venía encima, literalmente.
Era mezcla de temor y curiosidad lo que les hacía asomarse a la corriente , la desbocada corriente.
Como ese condenado a muerte que, pese a todo, siente curiosidad y decide pasar sus últimos alientos mirando cómo preparan y aprietan la soga en el cadalso.

¿Quizá es un poco así todo no?

La gente teme que el río se desborde y destroce sus alrededores pero , pese a eso, se asoman impacientes a ver cuanto falta para que suceda.

Ella estaba sola en el embarcadero.
Quería sentir lo que se siente al ser río, al temer que te desbordes.
 La faltaban solo dos centímetros para formar parte de esa corriente sin orden , pero con rumbo fijo.
Y permaneció quieta. Inmóvil, como esos árboles de la rivera que no pueden hacer nada salvo esperar a que pase la tormenta y no les destroce demasiado.

Tras todos esos meses, la gente la miraba preocupada y  preguntaban para ver "cómo lo llevaba" , pero la gente la miraba como aquellos que se asomaban al puente esa tarde.

 Con el temor y la curiosidad que solo un río a punto de desbordar desprende.

Ella no era río, pero se sentía río



Praga y sus encantos


miércoles, 3 de abril de 2013

lunes, 1 de abril de 2013

Un trocito de Praga ( y de mi )






En Praga todavía creen en el amor, y menos mal



Sobran las palabras con Praga a tus pies




Amanece en Praga y yo aún sin anochecer