lunes, 19 de marzo de 2012

Un hijastro de Afrodita

" A veces me asombra la importancia que tiene sobre nosotros la música, el poder que encierran un par de canciones; un simple gesto como colocarse unos cascos nos permite, de algún modo u otro, viajar en tiempo y lugar. No hablo de esas composiciones originales, perfectas, completas, brillantemente adornadas o simplemente consideradas como obras maestras. Hablo de esas canciones que cuentan una vida, me refiero a ésas que componen a lo largo del tiempo una interminable melodía, tu vida, como ésa que siempre cantas a dúo con una amiga llevando un micrófono imaginario en la mano. Ésa que sonó en la fiesta en la que reíste hasta quedar afónico. Ésa que sonaba de fondo en una tienda, que te obligó a bailar de forma sexy, un tanto estúpida, simplemente para arrancar una sonrisa a alguien. Ésa que escuchaste mientras dibujabas en el vaho de los cristales del autobús volviendo a casa después de una tarde especial. Ésa que obliga un par de lágrimas a brotar de tus ojos cada vez que la escuchas. Ésa que siempre pone una sonrisa en tu cara y te hace ver el día con un poco más de luz. Esa canción, la única que te comprende cuando estás triste sin razón alguna. Ésa de la que solo conoces el estribillo pero que aún así sigues cantando inventándote la letra. Ésa que sonaba en tu cabeza la noche más especial de un mes de septiembre...  " http://aaddth.blogspot.com.es/




Un grande, y simplemente.¡Cuánta razón!





domingo, 18 de marzo de 2012

Ezra pound




Id, canciones mías, al solitario y al insatisfecho,
id también al desquiciado, al esclavo de las convenciones,
llevadles mi desprecio hacia sus opresores.
Id como una ola gigante de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.

Hablad contra la opresión inconsciente,
hablad contra la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad contra las ataduras,
id a la burguesa que se está muriendo de tedio,
id a las mujeres de los barrios residenciales,
id a las repugnantemente casadas,
id a aquellas cuyo fracaso está oculto,
id a las emparejadas sin fortuna,
id a la esposa comprada,
id a la mujer comprometida.
Id a los que tienen una lujuria exquisita,
id a aquellos cuyos deseos exquisitos son frustrados,
id como una plaga contra el aburrimiento del mundo; 
id con vuestro filo contra esto,
reforzad los sutiles cordones,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.

Id de manera amistosa,
id con palabras sinceras.
Ansiad el hallazgo de males nuevos y de un nuevo bien,
oponeos a todas las formas de opresión.
Id a quienes la mediana edad ha engordado,
a los que han perdido el interés.

Id a los adolescentes a quienes les asfixia la familia...
¡Oh, qué asqueroso resulta
ver tres generaciones reunidas bajo un mismo techo!
Es como un árbol viejo con retoños
y con algunas ramas podridas y cayéndose.

Salid y desafiad la opinión,
Id contra este cautiverio vegetal de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.