"Balance del 2013". Uf... Yo siempre he pensado que los balances de las cosas son para gente con mucha memoria y yo no soy muy buena en ello, bendita tecnología que te hace recordar muchas cosas, ay.
En (el) fin, (Nunca mejor dicho) que no sé por donde empezar para terminar.
Bueno, a ver el 2013 comenzó siendo un año de mierda. Horrible.
Todo me salía mal, tomé alguna decisión que me costó tiempo darme cuenta que era lo mejor para mi, menos mal que siempre hay gente alrededor que te recuerda que la única persona imprescindible en tu vida no eres más que tú mismo, y que no te puedes dejar pisotear por cualquiera, no te puedes dejar pisotear por nadie. Pero pocos regalos de reyes hay más bonitos que comenzar tu vida nueva, y tener como propósito de Reyes ser absolutamente feliz. Y ole Lidia, porque así ha sido.
Enero fue un mes laaaaargo, muy laaaaaaargo. Con mucha fuerza gracias a la gente que te rodea y te recuerda que Adiós, es adiós.Y que decir NO, es lo mejor que puedes decir a algunas personas. Y qué bien, y qué felicidad. Enero y febrero fueron meses duros, duros porque tuve que recuperar relaciones que había perdido por tomar malas decisiones, fue tiempo de resarcir mis errores, de pedir mucho perdón, de curar las heridas por tanto daño, de arrepentirme de haberme perdido tanto (a mi misma, también), tiempo de recuperar mi autoestima y de empezar a darme cuenta de que valgo muchisimo más y me queda tantísimo por vivir como para andar perdiendo el tiempo estando mal y siendo alguien que no soy.
En definitiva, tiempo de reconstrucción personal.
Marzo...bua. Marzo fue EL mes. Marzo fue EL viaje que cambiaría nuestras vidas. Lo que comenzó como un viaje de estudios que prometía mucho se convertió en la mejor semana de nuestra vida. Una absoluta pasada. Praga, Bratislava, Budapest, Viena... Son ciudades que dichas así o si no has estado no te inspiran nada, como mucho ganas de visitarlas, pero para mi, para la gente que fuimos...Es felicidad, en serio.Daría lo que fuese para volver a ver por primera vez tu sonrisa tan cerca en el Moulin, por volver a escaparnos del hotel, por hacer peleas de nieve contra italianos en el castillo de Praga, por beber cerveza y vodka hasta de desayuno, por volver a estar bañándome en agua a 45º al aire libre habiendo fuera -5 grados (Porque Budapest es otro rollo), por compartir esos días con gente tan sumamente alucinante, por conocer allí al chico que me tiene loca, por estas y por mil millones de cosas más...
Abril, la verdad es que abril...suele ser mi noviembre de primavera. Es decir, un mes largo y en el que no suelen pasar muchas cosas. Abril este año ha sido genial, quizá porque aún tenía el síndrome post-viajedefindeestudios o quizá porque este abril confirmó la reunificación de la big family, los deficientes...Y eso, eso sí que fue increíble. La adolescencia nos ha pasado factura a todos, y cada uno más o menos se fue por su lado durante un corto tiempo, porque no sabemos no estar juntos. Y eso es así. Son ya 15 años siendo nosotros. Siendo una familia. Porque nos queremos, discutimos, nos lo pasamos como nadie, cometemos errores y sabemos perdonarnos, nos contamos todo, nos reímos, nos tajamos, lloramos, bailamos, todo, en serio. No sé qué haría, qué haríamos si no nos tuviésemos, toda mi vida con ellos a mi lado, toda mi vida, todas las cosas buenas compartidas con ellos, todo todo. Qué afortunada soy de tener a unas personas tan alucinantes en mi vida, coño.
Mayo, a mi mayo me encanta, no queda nada para que termine el curso, empieza a hacer bueno, y sobretodo, es mi cumple. La verdad es que este año cumplir 17 no ha supuesto ningún cambio en mi vida salvo el hecho de estar más cerca de la mayoría de edad que me encanta y me jode a partes iguales peeero.
Mi cumple fue como los de hacía años, mis amigos, mucha comida, muchas risas, y a pasar el día a mi otra casa. Tradición donde las haya, y ojalá que dure mucho más. También mayo fue el mes del Lemur. Regalo de bombones e intento fallido de koala que al final fue un lemur, y qué bien. Y aún sigue vivo, ojo.
Junio,junio es el mes de "atomarporculoelinstitutoveranovenamibody". Y menudo verano. ME-NU-DO VE-RA-NO. En mi vida me lo había pasado mejor. Ha sido el verano de irnos en bici a las fiestas de cualquier pueblo alrededor, el verano de mi clásico matrimonio con Ananabanana, el verano de fiesta, el verano de playa con amigos, de pasarlo realmente genial, el verano de visitas inesperadas a las tantas de la madrugada de 40 kms más para allá, el verano de las flores por la escalera, el verano de "coño qué lejos estás y cómo te quiero", el verano de haber podido con todo y más. Y QUÉ BIEN.
Septiembre, fiestas de Valladolid, comienzo de la rutina, el lunes más largo del año. Y comenzar a la feliz rutina de ponerse al día, a comenzar 2º de Bachillerato, a la fantástica rutina de comerte un poco a besos por el pasillo, y a quedar en el calderón, con lo que ello conlleva.
Octubre, Noviembre, Diciembre... Otoño largo. Noviembre fue el mes del IMF, el festival en el que he visto en directo a Supersubmarina, a Izal, a Love of Lesbian, a Corizonas, a Iván Ferreiro, a EmeDj, a Les Castizos y a muuuchos grupos más. El primer festival indie que hacían en Valladolid, más de 6000 personas de toda España. En fin, impresionante. Otoño largo, pero bonito. Supongo que esto de oír la tormenta fuera mientras estamos abrazados es la mejor metáfora de cómo me haces sentir.
En fin, en el fin. 2013 ha tenido muchas cosas. La mayoría buenas, alguna cosa mala, por supuesto. Pero lo denominaría como un año de aprender, de disfrutar, de conocer y compartir momentos con gente impresionante y qué bien haberlas conocido y de ser exageradamente feliz.
2013, gracias por todo. 2014, sólo te pido que no te lleves nada de lo que tengo ahora.
Y por supuesto, que quede claro:
And after all, you're my wonderwall

.jpg)






.jpg)

.jpg)




.jpg)