"Me siento como una niña con una enorme pataleta interior. Enciendo la televisión, apuro un cigarro tras otro, agarro cualquier cerveza y destrozo entre mis manos la lata. ¡¡ Qué tontería !! como si así pudiese comprimir la nostalgia, minimizar el recuerdo... A los minutos se me pasa, pero siempre queda esa sensación tonta, ese pensamiento cruzado de pensar que a fin de cuentas no se fue de todas partes... Pongo la mano sobre mi pecho y en fin, ya me entiendes; piensas: sigue aquí, sigue aquí ... "
Supongo que ya va llegando el momento. Fin del eclipse. Va llegando el momento de dejar de tener esperanza en. Dejar de hacerme ilusiones por. Creer que esto puede cambiar.
Seguir sintiendo. Resistiendo. Desistiendo.
Cada vez que doy un pasito más hacia delante tú me arrollas con respuestas del tipo "¿Sabes que esto no va a ir a más no? ¿Lo sabes, verdad?"
Y mira no, no lo sé. Para mi mañana vas a levantarte y vas a venir a mi portal a decirme que lo sientes por cómo me has tratado estos días, que quieres darme una oportunidad, que te gusto, que te importo algo... Yo que sé, utopías.
Y quedo contigo porque es la única manera que tengo de estar contigo. No siempre como yo quisiese, pero es la única.
Y tú ya pensando en otros planetas a colonizar. En nuevos. Y no puedo, en serio.
¿Sabes? Esta es la historia de El Principito, que eres tú. Y yo soy la rosa de tu planeta.
Me has dejado agua, lo justo para sobrevivir porque te vas, porque quieres conocer otros planetas.
Y te irás, estarás feliz porque es lo que quieres, conocer nuevos mundos. Pero cuando estés lejos mirarás atrás, o arriba y verás las estrellas, y sabrás que en alguna de esas, está la rosa. El Principito dice:
"Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Se dice: Mi flor está allí, en alguna parte... "
"Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más vance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡Descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón..."
"No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos"
Y regresó con su flor.
Olvídalo, soy una ilusa.
Creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres...