El otro día caí.
El otro día en la cuenta.
Me explico:
Dicen que la suerte se pasea, como una Matahari de la fortuna esperando a que alguien vaya a buscarla, que alguien la desee tanto que al fin, por un módico precio acordado de su esfuerzo, se vaya con él por unas horas.
Dicen que la suerte hay que buscarla, que no es ella la que se cruza en tu camino y se planta en tu portal sin afán de lucro. Que es jodidamente rica, pero jodidamente avariciosa.
Dicen que la suerte no hay que buscarla, que no es algo que puedas controlar, que tú no manejas las agujas del azar y la fortuna, que quién sabe cuándo puede acercarse a ti.
Una vez oí el mantra de alguien que promulgaba "Prefiero no tener mala suerte, que la otra ya me encargo yo de buscarla"
Y bueno, resulta que la suerte es dicotómica, que tiene dos caras, que hay una buena y una mala.
Yo creo que lo que quieren decir es que la buena hay que buscarla, la buena es la puta que todos quieren.
Y la mala es la que nadie quiere a la que, sin saberlo, se refieren los "Nohayquebuscarlasuerte", porque ya te busca, te encuentra, te pega y se pira ella solita.
La Maga era la suerte, la buena suerte.
Horacio no hacía esfuerzos visibles por encontrarla, mientras la tenía.
Se desvivía por volver a besarla, mientras la perdía.
Horacio la encontraba sin buscarla, mientras la tenía.
No la veía ya donde siempre, no la veía más en el Pont de les Arts, mientras la perdía.
Horacio... ay Horacio... Cuán afortunado era, mientras la tenía.
Ay.... Horacio... Cuán desdichado se tornó Oliveira.
...mientras la perdía.