"Y entre ellos, la única barrera que —dicen— es insalvable (morirse) y el único fin que justifica todos los medios (quererse)"
Risto Mejide, "Que la muerte te acompañe"
La cama es una especie de fortaleza en la que las sábanas son cañones de artillería y el edredón un muro de dura piedra que nos protege de lo de afuera,de la realidad. La almohada es una nube en la que tu cabeza, lo único que apoyas se va soñando a otra realidad, otros lugares, como una nube que te hace volar y ser otra cosa, quizá un pájaro, un león, o una mosca, pero al fin y al cabo tú mismo.
Y el colchón, es como la almohada ( la nube) pero en tamaño bien grande para que quepas tú, y si quieres, alguien más.Y para que puedas soñar y volar también con tu cuerpo, pero eso sí , el colchón no es como la almohada , ella no tiene ataduras , pero el colchón tiene 4 patas debajo , como una especie de atadura a la realidad; como una especie de "Eh con la cabeza sueña otra existencia , sueña otras realidades...pero tu cuerpo , tu cuerpo está atado a esta realidad , este eres tú asi que vuela , pero con moderación"
Como quien lleva a su perro atado a pasear , él se cree que es libre , pero solo porque la correa es extensa , y ya. Tírale un palo más allá de donde alcanza su correa, verás como no llega, y se dará cuenta de su atadura.
La cama es eso, un lugar donde te evades, de ahí el que los matrimonios duerman juntos en la cama, en plan "Soñemos en la misma almohada - nube", donde la gente folla por excelencia , y no por comodidad solo , si no por la sensación de compartir la misma nube con otra persona aunque solo sea por unas horas. Donde de pequeños nos refugiábamos con nuestras pesadillas deseando que ese monstruo no esté ahí fuera.
Pero creces, y el monstruo se convierte en una carta de despido,en la visita a un velatorio o en un whatsapp de adiós y hasta nunca. Y te mantienes en la cama , intentando disfrutar , aunque sean pocas horas las que restan para tener que enfrentarte a tus monstruos y desear que ni se les ocurra aparecer por tu vida.
La gente verdaderamente valiente es la que se levanta no con el pie derecho , o izquierdo , si no que se levanta de un salto , con los dos a la vez y pisa al monstruo de debajo de la cama .Y si se le planta otro de esos monstruos en lo que va a tomarse el primer café de la mañana , tranquilo que le pegará una patada en la entrepierna y se irá con lo puesto.
Que los monstruos , no son más que reflejos de los miedos. Y como dice Love of Lesbian :
Yo mataré monstruos por ti,sólo tienes que avisar.