domingo, 20 de enero de 2013

Las ganas y la complicidad ardieron en el infierno

Y el invierno volvió a sus días como la primera hoja caída del otoño.
Y se volvió gris todo lo conocido y todo lo malo ya volvió.
Y ya no quedan colores ni luces que anuncien el nuevo día, porque el alba se ha ido, y con él la alegría.
E intentas pintar algo de otro color en tu ventana , pero aparece la lluvia y el frío y se lo lleva por delante.
¿Cuánto cuesta llenar todo de colores ?¿Cuánto vale la alegría?

Supongo que es cuestión de tiempo, de que vuelva pronto la primavera , y se vaya ya este invierno (que no avisa)