domingo, 2 de junio de 2013

De cómo volver a "antes de"

Tengo una seria deuda con mi corazón, me dice que tiene déficit de alegrías, que tiene superávit de alergias y lágrimas.Y mira que en economía es complejo...Pues en economía de mi corazón, más.

Me dice también, que a ver cuando llega la gota que colma éste, mi vaso, el corazón.
Que mira que tiene lágrimas, alcohol barato de noches pro-olvido, dudas infinitas de esta pequeña...
Y nada. No hay manera de que te llenes, corazón.

¿Sabes lo que creo?
Creo que necesitamos un fontanero, corazón.

Un Mario Bros en nuestra vida. Sí, sé que suena a "Lidia se te ha ido la cabeza, ¿Qué estás diciendo?" pero no.
Quizá necesitamos eso, un fontanero, un tipo normal que se pone de héroe de esta historia y rescata a su princesa (Solo que ahora la "princesa" de ahoga en un vaso de ag...lágrimas.Y claro, mal.) 
Pero no pasa nada, el héroe la rescatará, y como es fontanero, mirará mi corazón de cerca, le olerá, le besará, le tocará, vivirá un poco dentro de él para conocerle bien por dentro y ver qué problema hay.
Y lo verá.
Verá ese boquete que hay en el fondo, ese agujero que no permite que se llene mi corazón, ese círculo por el que se fugan las esperanzas de llenar de una puñetera vez este corazón loco.
Y lo reparará, se tomará su tiempo, se sentará a su lado y lo acariciará, se irá abrazando poco a poco a él, y le besará fuerte, muy fuerte pero muy dulce; para que lo note.
Le coserá el boquete a besos, a abrazos, a mordiscos con vocación de aguja e hilo. Y lo arreglará.

Y al fin al corazón podrán abordarle, podrá desbordarse, podrá llenarse, podré sentirme plena. Al fin, feliz.


PD: La única respuesta posible para un "¿Y qué sois?" debería ser "felices".